Escribe Jonathan Capellino
La ilusión era grande, y el golpe tras la eliminación reciente todavía retumba en el alma de jugadores, cuerpo técnico y simpatizantes. Pero más allá del sabor amargo por quedar en la puerta de los cuartos de final de la Liga Federal, El Ceibo finalizó una campaña histórica, con orgullo por lo realizado y con el respeto ganado en cada rincón del país.
El certamen tuvo una duración breve, de poco más de tres meses, pero con una exigencia en constante crecimiento. La Flor Nacional fue construyendo su identidad con el correr de los partidos y, con un básquet dinámico, aguerrido y colectivo, se transformó en uno de los equipos más sólidos del torneo.
Durante la fase regular, se adueñó de su zona con un récord de 9 victorias y apenas 1 derrota, logrando un 90% de efectividad: el mejor porcentaje de toda la competencia. Sin embargo, una sorpresiva reestructuración en los criterios de ubicación dispuesta por la Confederación Argentina de Básquet alteró sus posibilidades, impidiéndole definir todas las llaves como local, lo que modificó su hoja de ruta prevista inicialmente.
Pese a esto, el equipo sanfrancisqueño no perdió el foco: superó a Atlético Riojano y luego barrió la serie ante Belgrano de Tucumán, metiéndose por primera vez en octavos de final. En esa instancia, el destino lo cruzó nuevamente con Talleres de Tafí Viejo, su verdugo del año pasado, un rival cargado de experiencia y aspiraciones.
La serie fue pareja, intensa y cargada de emoción. En el tercer y definitivo juego, disputado en tierras tucumanas, El Ceibo lo tuvo al alcance de la mano pero no logró sentenciarlo. El local igualó sobre la hora y terminó imponiéndose en el suplementario, dejando a la Flor Nacional sin el boleto a cuartos.
El dolor de una eliminación tan ajustada tardará en sanar, pero el recorrido realizado deja una huella imborrable. El Ceibo fue nuevamente el mejor equipo cordobés (representando a la FBPC), concluyó entre los diez mejores de un total de 110 participantes y dejó claro que está preparado para grandes cosas.
En su cuarta participación en la Liga Federal, el club no sólo fue protagonista, sino que también se consolidó como un proyecto serio, competitivo y con ambición de crecimiento. El futuro promete, y El Ceibo demostró que está listo para dar un nuevo salto.